Cansada de ver que el mercado solo me ofrece el típico dulce de leche que me provoca alergia… me dije, tienes dos manos, un cerebro, cocina e ingredientes para realizar lo que no te da la industria y el comercio de lácteos… a quien agradezco profundamente la opción de poder comprar Leche Deslatosada.
El Sector en Argentina sufre seria crisis.
Y recuerdo que la chilena Cecilia Bolocco, cuando estuvo en La Rioja puso en marcha un emprendimiento del que gocé en las góndolas de los supermercados riojanos, su leche en sachet, me hizo recordar los viejos tiempos de mi niñez en Catamarca, pues contrariamente a lo que sucede con otros productos, era con su natita: parecida a la que nos brindaba el lechero, que en su carro tirado por caballos, golpeaba la puerta y nos dejaba nada menos que: seis litros diarios de leche… lástima que la cosa (lo bueno: dura poco) no durara en el tiempo, pues cerro poco tiempo después, dejando algunos despedidos creo que en Aminga…
Lastima digo: la calidad de los productos ofrecidos, eran realmente excelentes… y la fuente de trabajo necesaria.
Bien, hace frio y esta lindo para cocinar e idear recetas simples y que no hagan mal…(más de treinta ignorados años (por el mundo) en la cocina me avalan para hacerlo: allí soy la dueña de los elementos y el tiempo…una pequeña ¡gran Diosa!)
Así que me propuse crear un dulce de leche de mi Autoría, que tuviera la ventaja: de no producirme, la odiosa alergia que arruina mi rostro, deján-dolo con manchitas coloradas, culpa de la lactosa.
Empecé al revés de las abuelas… (yo soy sumamente practica).
Necesito que mi dulce se espece y que no me gaste mucho gas.
Por lo tanto, en vez de colocar litros de leche, al fuego y esperar que se condense en un producto espeso…
Comencé por espesar o sea volqué una taza de azúcar y media de agua o un poquito más… y deje hervir hasta formar el típico almíbar como el que sirve para hacer merengue italiano.
Luego, tome esa misma taza y coloque la misma cantidad de leche en polvo deslactosada La Serenísima, y luego la humedecí con suficiente agua como para hacer de ella una crema densa.
Una vez que el almíbar estuvo agregué la crema así lograda, y deje hervir…
Luego agregué unas gotitas de vainilla y para darle color al final un poco de bicarbonato de sodio.
Listo: he volcado como verán dulce en mi cocina, también se me ha querido quemar el repasador… es que no tenía el bicarbonato a mano y tuve que salir a buscarlo en medio de la preparación…
Consejo: tengan todos los elementos a mano, antes de comenzar a cocinar.
Espero que lo disfruten.
No creo que salga más caro que los de las góndolas…
Y no sufrirán de la alergia que producen a los que necesitan productos libre de lactosa.