La Academia del Silencio
Cuentan que, en la antigua Grecia, existía una asociación llamada Academia del Silencio compuesta por socios que celebraban sus reuniones en total silencio y las ideas eran comunicadas sólo por gestos y ademanes.
Un día se presentó un extranjero a la Academia manifestando su deseo de unirse a la sociedad. El presidente, ante los miembros de la Junta, trató de explicarle, en silencio, que el cupo estaba lleno y no les era posible admitir ningún otro socio.
A tal efecto trajo una gran copa, la llenó totalmente de agua, de manera que no cabía una sola gota más y entonces arrojó en ella una piedra, con lo que el líquido se derramó. El aspirante entendió la idea y cortesmente se retiró. Pero a los pocos minutos, con gran sorpresa para los miembros de la Asociación, regresó.
Un tanto molesto, el presidente repitó la escena del agua y la copa, mas cuando iba a tirar la piedra, el extranjero se adelantó con suavidad, depositó en ella un pétalo de rosa. Éste quedó flotando en la superficie sin que se derramase una sola gota de agua.
El aspirante fue aceptado en la Academia del Silencio
Albarracin: como ese petalo de rosa me acercare hacia ti.
Desde el siglo 11, numero de La Mujer, que los Benu Razin desaparecieron de la politica mundial.
Mis silenciosos pasos, pequeñas huellas de mujer, extrañan esos aridos parajes.

